Caracas se ha convertido en otro «país» para venezolanos que huyen del caos

AFP recogió el relato de venezolanos del interior que se han mudado a Caracas, para “escapar” de la crisis que atraviesa Maracaibo, a causa de los constantes apagones y crisis de los servicios públicos.

La capital es percibida como un “paraíso” por venezolanos del interior asolados por el colapso de los servicios, con racionamientos eléctricos de 12 horas diarias, o más, que interrumpen el bombeo de agua e infartan la actividad económica.

Se quería morir

“La situación (en Maracaibo) es horrible. En las noches no podía dormir por el calor, me quedaba despierto hasta la madrugada esperando que llegara la luz”, dice Triztan, de 21 años, aliviado pese a vivir ahora en una de las capitales más violentas de Latinoamérica.

Triztan, que aún no termina la secundaria, saborea el placer de dormir una noche completa, algo imposible con apagones, temperaturas de 40 grados y el acoso de mosquitos transmisores de dengue.

“La situación es precaria”, relata a AFP Griselda González, que viajó 14 horas en autobús desde Caracas, donde reside hace dos años, para buscar a Triztan, su único hijo. “Vivía deprimido, llegó a decirme que se quería morir”.

González aclara a AFP que no es “migración interna”, sino movimientos puntuales que aumentan en momentos críticos.

Triztan presenció atónito cómo una turba arrasaba el supermercado donde llevaba dos días trabajando. “Volví a quedar desempleado”, recuerda.

De paso, añade, la comida es más cara en Maracaibo que en Caracas, donde igual resulta impagable para muchos por una inflación que cerraría 2019 en 1.000.000%, según el FMI.

Otros testigos agregaron:

“Maracaibo es prácticamente una ciudad fantasma”, afirma Govea, quien ha comenzado a documentar estos movimientos que, según el presidente de la Cámara Inmobiliaria, Carlos Alberto González, “están lejos de ser masivos”.

“Caracas es el lugar donde hay agua y luz”, añade, apuntando que el fenómeno es difícil de medir.

«No regreso»

Antes de trasladarse de Maracaibo a Caracas, Ana Parra completaba siete meses sin agua, servicio valorado negativamente por 84% de sus paisanos, según el privado Observatorio de Servicios Públicos.

Politóloga de 22 años, saltó de emoción cuando una firma consultora la contrató.

Ahora vive en el acomodado este de la capital y recibe parte de su salario en dólares, estrategia con la que algunas empresas intentan frenar la diáspora.

“Caracas muestra una normalidad increíble, es como otro país, siento como si hubiese emigrado”, cuenta a AFP la joven.

Para quien esta “burbuja” no representa la agónica realidad de ciudades como Maracaibo, donde 500 negocios fueron saqueados durante apagones que paralizaron el país en marzo.

Un 36% de las 350 empresas de Maracaibo prevé cerrar este año, según la Cámara de Comercio local.

“Mi calidad de vida ha mejorado, a Maracaibo no regreso”, Concluyen diciendo los testigos.

La aparente normalidad caraqueña, interrumpida por cortes esporádicos que paralizan el metro, su principal medio de transporte, incluye una mayor oferta de productos que hace olvidar estantes vacíos.

Pero esta “ilusión puede ser efímera, pues si le metemos más gente a Caracas habrá más racionamientos por el estrés del sistema”, declaró a AFP el especialista José Aguilar.

 

Si quieres recibir esta y otras noticias en tu celular descarga la aplicación Telegram, ingresa a este link https://t.me/melaoypapelon y dale clic a +Unirme. Desde ese momento estarás informado de todo lo que pasa en el mundo.

Referencia: 24 MATINS / JODF

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí