La presión obliga a Trump a condenar los racistas

A las afueras de la Torre Trump, varios manifestantes se reunieron para protestas contra la posición de Trump frente al racismo. AFP

Después de dos días de silencio y, en medio de las críticas de distintos sectores de la política de su país, Donald Trump finalmente condenó la violencia racista.

Durante la campaña presidencial del año pasado, en donde resultó vencedor por encima de la candidata demócrata Hillary Clinton, Donald Trump soltó una y otra vez frases que la prensa catalogaba como racistas. Por ejemplo, dijo que los inmigrantes mexicanos, los que llegaban a su país, eran  violadores y criminales. Dijo que en su país debía hablarse siempre inglés, nunca español y que debían controlarse ampliamente los viajes que vinieran de Medio Oriente, pues solo así se disminuiría la probabilidad de un ataque terrorista. Ahora, en su primer año de gobierno, un grupo de nacionalistas blancos salió a marchar con esvásticas y mensajes racistas. En princpio, condenó el odio, en general, después de enterarse que una mujer murió y otras 19 personas resularon heridas. Los líderes de opinión, los políticos y las víctimas de racismo en su país de inmediato empezaron a cuestionarlo. 

Después de la lluvia de críticias, Donald Trump, condenó hoy al Ku Klux Klan (KKK), los neonazis, los supremacistas blancos «y otros grupos de odio». Habían pasado 48 horas después de que un joven blanco arrollara con su vehículo a un grupo de manifestantes antifascistas en Charlottesville (Virginia).
«El racismo es el mal y aquellos que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que valoramos en Estados Unidos», dijo Trump en una declaración televisada y sin preguntas desde la Casa Blanca.

Trump, que comenzó su comparecencia alardeando de la buena marcha de la economía durante su mandato, hizo esta condena de los grupos de odio después de dos días en los que ha recibido múltiples críticas, incluso desde su partido, por haber condenado el sábado «el odio y el fanatismo» por «múltiples partes», sin señalar a los supremacistas que convocaron la marcha en Charlottesville.

Trump dijo hoy que el «odio, la intolerancia y la violencia no tienen lugar en Estados Unidos», y condenó el «horrible ataque y la violencia que todo el mundo vio» el sábado.

De referencia: El Espectador.

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