Así se alistan las Farc para ir a la política

‘Iván Márquez’, líder de las Farc, es consciente de que tras la dejación de armas lo que viene es el discurso político. Foto: Óscar Bernal /EL TIEMPO
Desde el nombre como partido político hasta cómo cambiar su imagen negativa, entre los retos.

Dentro de un mes (el primero de agosto) las Farc estarán en condiciones de salir a hacer política. Eso quiere decir que, como organización, podrán hacer proselitismo y buscar votos.

 Esta organización, que se apresta a iniciar su vida política, tras más de 50 años como grupo ilegal violento, probablemente va a sorprender a los colombianos en su accionar proselitista desde dos puntos: con piezas muy atrevidas y audaces de propaganda y con propuestas sobre los temas que, a su juicio, más preocupan a la gente: salud, educación y corrupción.

Participar en política es la esencia de haber dejado las armas que empuñaron por décadas, pero una pregunta ronda a muchos sectores: ¿Qué tan capaces serán los excombatientes de tocar el sentimiento de los electores, cuando todavía están frescas en la memoria de los colombianos sus acciones violentas?

“Vamos a ver a unas Farc haciendo política. Si les va bien, allá ellos; si les va mal, allá ellos; el pueblo colombiano tendrá la última palabra, pero lo importante es que todo este proceso de paz se hizo para eso, para que ellos puedan hacer política”, le dijo el presidente Juan Manuel Santos, esta semana a Blu Radio.

 

La extracción de los containers con armas, de las zonas veredales, y el fin de estas, según los acuerdos, serán el punto de partida para el comienzo de la acción política de las Farc.

Uno de los aspectos más discutidos durante el proceso de paz fue que la guerrilla no podía hacer política con armas y ese hecho se materializará cuando la ONU se lleve el material bélico.

Las Farc preparan toda la estrategia electoral que será sometida a consideración de su congreso a comienzos de agosto próximo, para definir su rumbo.

En ese encuentro, que se realizaría en Bogotá, podrían asistir cerca de 2.000 excombatientes.

Allí se establecerán las reglas básicas para presentar su partido, como su nombre, los estatutos, la plataforma ideológica y los cuadros directivos. También saldrían los nombres de quienes se presentarán para ocupar las 10 curules que ya tienen aseguradas para 2018 y 2022 en el Congreso.

Inclusive esas curules “pueden ser en alianza con otras organizaciones sociales y movimientos ciudadanos”, dijo Victoria Sandino, líder de las Farc.

Ella y ‘Jesús Santrich’, uno de los negociadores de ese grupo, han hablado de coaliciones para las presidenciales del 2018. No es seguro que las Farc tengan candidato presidencial propio.

Dentro de las reglas especiales para el partido de las Farc tendrán una personería jurídica hasta el 19 de julio del 2026, independientemente de los votos que obtengan. Esto les permitirá inscribir candidatos hasta esa fecha.

El jefe de las Farc, Rodrigo Londoño, aseguró, en un foro en Noruega, que construir un proyecto político “no es una fórmula matemática”, sino que hay que “tener en cuenta el tiempo, el espacio y las dinámicas sociales”.

Es por eso que la guerrilla empezará a llegar a las zonas rurales, que históricamente fueron golpeadas por el conflicto y en las que tuvo mayor presencia armada, para divulgar su discurso de reconciliación. 

Además, con piezas audiovisuales que llevan el mensaje ‘paz con justicia social’ comenzaron a ser críticos en temas como salud, educación y corrupción.

Londoño admitió que los excombatientes están “preocupados” por “acertar en la propuesta” y que han “recogido todas las experiencias que ha vivido Colombia, con distintas ideas que nunca pudieron salir a delante”.

El reto

Sin duda el desafío más grande para las Farc es que las comunidades los vean como actores políticos y no como un grupo armado.

Pero esto no será sencillo, pues durante más de 50 años estuvieron vinculados al conflicto con hechos que serán difíciles de olvidar por muchos colombianos.

Es por eso que desde hace meses la guerrilla cambió notablemente su discurso y sus grandes líderes ya no hablan de “revolución” sino de “reconciliación”.

Para Mauricio Jaramillo, profesor de la Universidad del Rosario, esta evolución en su discurso se debe a que “hoy entran al juego de los partidos”. Para él, la “estigmatización va a ser mayor” que con el M-19, por el alto nivel de violencia que protagonizaron las Farc. 

Para el catedrático de la Universidad Externado, Jairo Libreros “la aceptación popular de las Farc no va a ser multitudinaria ni homogénea”, debido a los “fuertes delitos” que cometió ese grupo en el pasado.

Esto es algo de lo que es consciente el líder guerrillero ‘Pastor Alape’, quién le dijo a EL TIEMPO que “hoy nuestro esfuerzo es poder sepultar el odio”.

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